El síndrome de colon o intestino irritable, también conocido como colitis funcional, colitis ulcerosa o neurosis intestinal es una enfermedad cuyas causas son desconocidas, pero que afecta hoy en día a un amplio porcentaje de la población.

Las personas que padecen de colon irritable presentan principalmente molestias o dolor en el área abdominal y sufren de diarrea o estreñimiento crónico y sensación de plenitud,. En algunos casos se presenta sólo uno de los síntomas, en otros se presentarán varios de ellos o incluso todos, alternándose la diarrea y el estreñimiento por períodos de tiempo; pero lo que caracteriza a este síndrome es que siempre se trata de molestias abdominales, problemas en la motilidad intestinal y la verificación de alteraciones en los análisis realizados en el tracto digestivo, ya sean estudios contrastados del intestino, analíticas de sangre, scanners, endoscopías, etc.
Es importante evitar el estrés, la ansiedad o la depresión, ya que éstos suelen empeorar los síntomas. La hipersensibilidad a los diferentes alimentos varía en cada persona, sin embargo algunos grupos alimenticios han sido señalados como aquéllos que afectan a personas con color irritable con mayor incidencia, entre ellos tenemos por ejemplo: la leche o los lácteos, las grasas, las bebidas alcohólicas, el café, las salsas o picantes, etc. Debemos tener en cuenta que en algunos casos, la reacción no la producen directamente los alimentos ingeridos en determinado momento, si no que más adelante, la acumulación en nuestro organismo de dicho alimento genera el malestar, esto puede dificultar la asociación entre ingesta y síntomas.
No se ha determinado hasta el momento un tratamiento realmente efectivo, aunque los últimos estudios señalan un incremento de las colonias de bacterias del intestino delgado, lo que en algunos casos requerirá la esterilización antibiótica del tracto intestinal, lo que usualmente se hace con sulfamidas combinadas con carbón activado que actúa como absorbente de gases y bacterias. Por otro lado, la domperidona y similares pueden ayudar a regular la motilidad intestinal, la que constituye un medicamento de tratamiento sintomático efectivo .
Antes de iniciar un tratamiento para el colon irritable es importante descartar que la persona padezca de intolerancia a la lactosa, ya que este mal afecta a un gran porcentaje de personas, las cuales podrían padecer o no de colon irritable.
Factores que debes considerar junto con la elección de la comida:
- La manera en que se ingiere.
- Si se mastica lo suficiente como para que el bolo alimenticio sea bien degradado.
- El contexto en el que se come (esto es, si uno se sienta o come de parado, si la mesa familiar es o no tranquila, si se come de la mano del televisor y noticias “fuertes” de la realidad, o por el contrario si se lo hace sólo o acompañado, si se está acompañado por personas que a uno lo “alimentan “ y “nutren” en el sentido de tener una comunicación abierta y positiva, o si por el contrario, el momento de la reunión familiar es un momento de disputas y peleas….)
Es importante que se realicen algunas modificaciones en sus hábitos de comidas:
- Haga una dieta “pobre en grasas” e hiperproteica o “rica en proteínas” (carnes y pescados).
- Coma despacio y procure masticar bien.
- Aumente el consumo de alimentos ricos en fibra: pan integral, frutas con piel y verduras.
- Evite comida copiosas, es preferible hacer más comidas pero menos abundantes.
- Utilice suplementos de Salvado de Trigo: 4 a 8 cucharadas al día, mezclados con líquidos o alimentos.
- Evite los alimentos que usted note que empeoran sus síntomas o no le sientan bien.
- Si lo que predomina es la diarrea evite los derivados lácteos, café, té y chocolate. Puede tomar leche vegetal (de almendras).
- Evite las bebidas con gas y los alimentos flatulentos como: col, coliflor, habas, garbanzos, lentejas, coles de Bruselas, cebollas, puerros, guisantes, frutos secos y en conserva.
- Evite cocinar con especias, alcohol, tónica, sopas de sobres, cacao, derivados lácteos, quesos, yogurt, bollería, pasteles, helado, mantequilla,…
- Aumente la ingesta de agua (2 litros diarios), sobre todo si presenta estreñimiento.
- Procure mantener un horario fijo de comidas, y de deposiciones. Cuando vaya al baño hágalo a la misma hora y sin prisa, a poder ser por la mañana, después del desayuno.
- Haga algún tipo de actividad física como caminar, nadar, etc.
- El calor local es un remedio sencillo que alivia el dolor abdominal.
- Evite el uso de laxantes.
- Evite llevar un ritmo de vida que le resulte estresante así como situaciones que le pongan nervioso o le disgusten.
Dieta para colon irritable:
Puede aliñar los alimentos con aceite de oliva (2 cucharadas al día)
y sal (excepto si presenta enfermedades como la hipertensión arterial).
- Desayuno y merienda:
Leche de almendra, infusiones. Cereales.
Pan integral con pechuga de pavo.
- Comidas y cenas:
Caldos y sopas de vegetales o carnes, no grasos.
Pastas, patatas, arroz.
Carnes sin grasa (ternera, pollo, pavo, cerdo, cordero) cocidas, al horno o a la plancha. Evitar fritos.
Pescados a la plancha, al horno, o hervidos.
Huevos.
Todas las verduras excepto las arriba indicadas.
Ensalada de lechuga, escarola, tomate.
Frutas: manzana, pera, plátano. Manzanas al horno. Jalea real.
Pan integral.