Es completamente normal que tras haber desayunado muy temprano por la mañana podamos sentir hambre en el transcurso de ella o que a media tarde, habiendo incluso almorzado lo suficiente, nos provoque algo para picar. Tradicionalmente son tres las comidas principales del día: desayuno, almuerzo y cena; pero resulta que, de acuerdo a las actividades que desarrollamos, nuestro cuerpo puede pedir más alimentos para recargar energías y continuar con más fuerzas dichas actividades. A muchos lo que les preocupa es que esas comidas entre horas puedan resultar siendo las causantes de un aumento de peso no deseado.
Entonces, debes saber que según los expertos hacer dos comidas entre horas (una a media mañana y otra a media tarde) no conduce a un aumento de peso, si no por el contrario resulta recomendable para mantener activo el metabolismo e incrementar el gasto calórico, siempre que se coma en la medida necesaria y optemos preferiblemente por frutas, verduras, yogures o zumos, y evitando en lo posible lo dulce, salado o con mucha grasa.
Debes tener en cuenta que lo importante es la cantidad de calorías que ingieres a lo largo del día, sea en tres o cinco comidas, lo que importará finalmente es el total de calorías ingeridas y el nivel de actividad diario que tengas. Otro punto importante es saber repartir las cantidad de calorías a lo largo del día, lo recomendable es 25 % al desayuno, un 35 % al almuerzo y entre un 25 y 30 % a la cena. El resto (10 a 15 %) quedaría para las comidas de media mañana y media tarde.
Aquí tienes algunos de los alimentos que puedes comer entre horas:
- Barritas de cereales tipo muesli.
- Fruta fresca.
- Galletas integrales.
- Cereal
- Yogures y natillas, yogures líquidos desnatados, bio, de soja, etc.
- Frutas deshidratadas. Plátano, fresa, manzana, higos, pasas, ciruelas, papaya, piña.
- Frutos secos como almendras, pasas, avellanas y nueces peladas.
- Zumos bajos en calorías: de naranja, manzana, piña, zanahoria, etc.
- Jugos energéticos: si vas a hacer algún esfuerzo físico, añádele a la fruta leche, un yogur o un poco de helado (sólo si no estás a dieta).


