La hipertensión arterial no es, como muchos creen, un estado pasajero relacionado al estado emocional de la persona, no se trata de un aumento de la presión por circunstacias pasajeras, es con todas sus letras una enfermedad a la que debe prestarse la atención que merece.

Nuestro cuerpo y los órganos que lo conforman funcionan gracias a los nutrientes que reciben a través de la sangre que llega a cada una de sus células, esto se logra gracias a que el torrente sanguíneo recorre las arterias ejerciendo cierta presión sobre ellas, esto es lo que se denomina presión arterial; la hipertensión arterial se produce cuando la presión arterial asciende a niveles superiores a los normales de manera continua o sostenida .
¿Cómo se clasifica la hipertensión arterial?
Según su origen, la hipertensión arterial ha sido clasificada en:
- Hipertensión Primaria: cuando es de origen desconocido.
- Hipertensión Secundaria: cuando se debe a diversos factores.
Según el último consenso de Hipertensión Arterial, ésta también puede clasificarse según su estadío en:
| Estadío |
Sístole (mm Hg) |
Diástole (mm Hg) |
| Óptima |
< 120 |
< 80 |
| Normal |
< 130 |
< 85 |
| Normal Alta |
130 – 139 |
85 – 89 |
| Hipertensión Leve (Estadío 1) |
140 – 159 |
90 – 99 |
| Hipertensión Moderada (Estadío 2) |
160 – 179 |
100 – 109 |
| Hipertensión Grave (Estadío 3) |
180 |
110 |
Causas de la Hipertensión Arterial
El 90% de casos de hipertensión arterial es de origen desconocido (Hipertensión Primaria), el restante 10% de casos se debe a otros factores como: alteraciones de origen endocrino, renal o cardiovascular, también puede deberse al uso de anticonceptivos, de alcohol o drogas (Hipertensión Secundaria). También puede aparecer durante el embarazo una elevación de las cifras de presión arterial debido a la presión abdominal que ejerce el feto sobre las arterias abdominales y la retención de líquidos.
Existen factores de riesgo que predisponen o favorecen la aparición de la hipertensión arterial, como:
- Herencia
- Edad (> 45 años)
- Obesidad
- Estrés
- Consumo de tabaco
- Consumo excesivo de alcohol
- El sedentarismo y falta de ejercicio
- Consumo excesivo de sal en las comidas
- Consumo excesivo de café
Síntomas y complicaciones
La hipertensión arterial, en la gran mayoría de los casos, no presenta síntomas y sólo se manifiesta cuando existen complicaciones o la presión se encuentra muy elevada, en estos casos se presentan síntomas como mareos, dolor de cabeza, visión borrosa, y en algunos casos zumbidos de oídos, aunque no son muy frecuentes.
La hipertensión arterial genera una gran cantidad de complicaciones que afectan a todos los órganos de nuestro cuerpo de forma lenta y silenciosa, siendo los más afectados el corazón (Cardiopatía Hipertensiva), las arterias (Arterioesclerosis), los riñones (Insuficiencia Renal), los ojos (Ceguera) y el cerebro (Trombosis o Hemorragia Cerebral).
Tratamiento para la hipertensión arterial
Tratamiento no Farmacológico:
- Ejercicio: hacer ejercicio regularmente es beneficioso para la salud y consigue reducir las cifras de presión arterial y sus complicaciones. Se debe realizar un programa de ejercicios (caminar, trotar, montar bicicleta, realizar deportes en general) que se adapte a las necesidades de cada persona, integrándolas con las actividades cotidianas y que sea placentero.
- Control del estrés: el estrés es uno de los factores de riesgo que predisponen la hipertensión arterial, por lo tanto su manejo a través de técnicas de relajación (ejercicios, yoga, etc.) ayuda al control de la Hipertensión Arterial.
- Control de peso: el controlar el peso es importante para las personas hipertensas debido al esfuerzo que tiene que soportar el organismo por un peso excesivo. Para un óptimo control del peso se deberán realizar los siguientes consejos:
– Se debe comer a las horas exactas, en horarios compatibles con la persona a la que se dirija.
– Se debe evitar comer entre horas.
– Se debe controlar el peso periódicamente, de preferencia semanalmente.
– Se debe realizar algún tipo de ejercicio.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol: el consumo de alcohol aumenta la presión arterial, en el hombre cuando se consumen más de 3 bebidas al día y en la mujer más de 2 al día. Por lo tanto se recomienda no sobrepasar esa cantidad.
- Evitar el consumo de consumo excesivo de café y de tabaco: e consumo de estas sustancias tiene un efecto transitorio en el aumento de la presión arterial, aunque no existen evidencias de que su consumo constante contribuya a la Hipertensión Arterial, si embargo estas sustancias pueden acelerar el proceso de arterioesclerosis en personas hipertensas, por tal motivo se recomienda evitar su consumo.
- Dieta: la dieta es un factor importantísimo en el tratamiento de la hipertensión arterial, puesto que una dieta balanceada puede lograr evitar la utilización de medicamentos y conllevaría a una vida sana. La dieta equilibrada (balanceada) más importante para los hipertensos es la disminución o eliminación de la sal, pues ésta empeora el riesgo de la enfermedad cardiovascular.
A continuación ofrecemos una lista de los alimentos recomendables y poco recomendables en la dieta para las personas hipertensas.
| Alimentos poco recomendables |
Helados
Pasteles
Bebidas alcohólicas
Bebidas isotónicas
Café
Té
Conservas
Embutidos |
|
|
Verduras
Fruta Natural
Pescado
Legumbres
Frutos secos
Tomates |
Hay que tener en cuenta que el consumo de ciertas drogas como la cocaína, heroína, entre otras y algunos medicamentos como los anticonceptivos, los AINEs, los esteroides, etc., pueden contribuir a la aparición de hipertensión arterial.
Tratamiento Farmacológico
El tratamiento farmacológico está indicado cuando no se consigue la reducción de la presión arterial mediante el tratamiento no farmacológico y tiene como objetivo reducir la presión arterial y sus complicaciones. Siempre debe estar indicado y controlado por su médico. Dentro de los medicamentos mas utilizados para reducir la presión arterial están los diuréticos, los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), los bloqueadores alfa, los betabloqueadores, los antagonistas de calcio, vasodilatadores, etc. Estos medicamentos siempre deben estar aconsejados por su médico y no debe modificar el tratamiento ni suspenderlo sin el consejo de su medico.